Lammas: La abundancia de la Gran Madre

Con el resplandor del final del verano ronroneando en nuestros cuerpos y la tierra, los días son adormecidos y lánguidos. Las grupos de árboles cuelgan sus copas pesadas a medida que su fuerza vital se dirige a las bayas, frutas, nueces y semillas. El zumbido melifluo de los recolectores de néctar, las avispas y lasSigue leyendo «Lammas: La abundancia de la Gran Madre»